
Este nuevo escenario político, en donde el Partido Colorado, ha perdido las elecciones generales después de estar gobernando 61 años y ha ganado la Alianza Patriótica para el Cambio debemos repensar las estrategias políticas, electorales que se esta planteando la izquierda en el Paraguay.
Después de unas duras campañas electorales en donde los sectores de izquierda han tenido un amplio protagonismo, estos, han sufrido un gran revés electoral. Por una parte esta el Partido País Solidario (socialdemócrata), que ha demostrado el nivel mínimo de amplitud hacia los sectores populares, solo ha sido capaz de conseguir un solo escaño en la Cámara de Senadores (Cámara Alta) perdiendo tres de los cuatro parlamentarios que obtuvo en este periodo que finaliza. El Movimiento Político Tekojoja, que después de amplias apariciones en los medios de comunicación demostrando el supuesto vinculo con Fernando Lugo y las múltiples apariciones en los medios de comunicación, no solo en spot publicitarios sino planteando reformas en el tratado de Itaipú (lo cual ha dado un destaque en el periódico conservador ABC) ha logrado ocupar un par de escaños en el parlamento. Otra de las fuerzas de izquierda es el Partido Movimiento Al Socialismo – PMAS que con extravagantes e innovadoras formas de hacer publicidad, los encontronazos violentos con los adherentes del Partido Colorado lo cual le ha dado destaque en los medios de comunicación; tampoco han sido capaces de lograr ganar un cargo electivo en estas elecciones generales. Así podemos continuar con la interminable lista de partidos de la izquierda que han presentado candidaturas todas ellas por separadas.
Esta pequeña descripción demuestra la pésima campaña que han hecho todos estos partidos lo cual los ha llevado a mal gastar gran cantidad de dinero sin tener algún resultado positivo. En este sentido es importante repensar las estrategias a seguir ya que empíricamente se ha demostrado que las teorías planteadas por cada una de estas agrupaciones ha resultado un fracaso.
Es importante tener en cuenta esta idea para poder ser capaces de dejar de pensar solo en los cargos electivos o, después de la victoria de Fernando Lugo, en cargos del ejecutivo, para empezar a darnos cuenta que necesitamos unir a la izquierda con claridad programática fruto de un amplio acuerdo político que aglutine a todas las diversas izquierdas. Debemos entender que la concepción mesiánica de la izquierda en donde la pureza ideológica emana de cada uno de nosotros debe ser eliminada para poder llevar adelante un amplio consenso que nos permita tener mayor capacidad para enfrentar los procesos electorales y así conseguir ocupar mayor espacio de poder.
Hoy, casi al final del conteo de los votos, debemos ser conscientes que cada uno de nosotros tenemos la culpa de lo sucedido, que la cuota de culpabilidad esta en cada uno de nosotros y que debemos demostrar, a la población que nos ha votado y que ha votado a Fernando Lugo por verlo como un candidato progresista, una madurez política que nos haga capaz de confrontar esta realidad adversa y enfrentar con altura este nuevo camino.
Por lo tanto, no dejemos pasar mas tiempo, convoquemos a una mesa de dialogo entre todos los sectores y, maduramente, veamos cuales serán las actitudes políticas, las estrategias a ser llevadas a partir de ahora para: en primer lugar, ayudar a Fernando Lugo a construir un gobierno con un tinte progresista y por otro lado a construir, sin perder tiempo, un Frente en donde, las fuerzas de izquierdas, seamos capaces de llevar adelante un compromiso programático y construir el camino para los momentos electorales.
Después de unas duras campañas electorales en donde los sectores de izquierda han tenido un amplio protagonismo, estos, han sufrido un gran revés electoral. Por una parte esta el Partido País Solidario (socialdemócrata), que ha demostrado el nivel mínimo de amplitud hacia los sectores populares, solo ha sido capaz de conseguir un solo escaño en la Cámara de Senadores (Cámara Alta) perdiendo tres de los cuatro parlamentarios que obtuvo en este periodo que finaliza. El Movimiento Político Tekojoja, que después de amplias apariciones en los medios de comunicación demostrando el supuesto vinculo con Fernando Lugo y las múltiples apariciones en los medios de comunicación, no solo en spot publicitarios sino planteando reformas en el tratado de Itaipú (lo cual ha dado un destaque en el periódico conservador ABC) ha logrado ocupar un par de escaños en el parlamento. Otra de las fuerzas de izquierda es el Partido Movimiento Al Socialismo – PMAS que con extravagantes e innovadoras formas de hacer publicidad, los encontronazos violentos con los adherentes del Partido Colorado lo cual le ha dado destaque en los medios de comunicación; tampoco han sido capaces de lograr ganar un cargo electivo en estas elecciones generales. Así podemos continuar con la interminable lista de partidos de la izquierda que han presentado candidaturas todas ellas por separadas.
Esta pequeña descripción demuestra la pésima campaña que han hecho todos estos partidos lo cual los ha llevado a mal gastar gran cantidad de dinero sin tener algún resultado positivo. En este sentido es importante repensar las estrategias a seguir ya que empíricamente se ha demostrado que las teorías planteadas por cada una de estas agrupaciones ha resultado un fracaso.
Es importante tener en cuenta esta idea para poder ser capaces de dejar de pensar solo en los cargos electivos o, después de la victoria de Fernando Lugo, en cargos del ejecutivo, para empezar a darnos cuenta que necesitamos unir a la izquierda con claridad programática fruto de un amplio acuerdo político que aglutine a todas las diversas izquierdas. Debemos entender que la concepción mesiánica de la izquierda en donde la pureza ideológica emana de cada uno de nosotros debe ser eliminada para poder llevar adelante un amplio consenso que nos permita tener mayor capacidad para enfrentar los procesos electorales y así conseguir ocupar mayor espacio de poder.
Hoy, casi al final del conteo de los votos, debemos ser conscientes que cada uno de nosotros tenemos la culpa de lo sucedido, que la cuota de culpabilidad esta en cada uno de nosotros y que debemos demostrar, a la población que nos ha votado y que ha votado a Fernando Lugo por verlo como un candidato progresista, una madurez política que nos haga capaz de confrontar esta realidad adversa y enfrentar con altura este nuevo camino.
Por lo tanto, no dejemos pasar mas tiempo, convoquemos a una mesa de dialogo entre todos los sectores y, maduramente, veamos cuales serán las actitudes políticas, las estrategias a ser llevadas a partir de ahora para: en primer lugar, ayudar a Fernando Lugo a construir un gobierno con un tinte progresista y por otro lado a construir, sin perder tiempo, un Frente en donde, las fuerzas de izquierdas, seamos capaces de llevar adelante un compromiso programático y construir el camino para los momentos electorales.










